Teatro, todo es puro teatro.
Nadie quiere una independencia que sería la ruina de Cataluña.
Lo que desean Más y sus cómplices es seguir viviendo del cuento del "hecho diferencial".
Acostumbrados a esquilmar las arcas apoyando a gobiernos en minoría, bajo el eufemismo de "contribuir a la gobernabilidad de España", no pueden soportar no ser el ombligo del mundo cuando hay un gobierno con mayoría absoluta que no necesita sus miserables 15 votos.
Así que no queda más remedio que el chantaje; la amenaza de ruptura; el eterno amagar y no dar, a ver si cuela y seguimos chupando del bote y viviendo del cuento...
Saben el perjuro Más y sus pitufos rojos que los de enfrente, el Gobierno de España, tiene mucho más sentido común, paciencia, educación y respeto a la ley del que ellos jamás podrán ni soñar.
Si no fuera así, hace tiempo que el estatuto estaría suspendido y él cesado y procesado.
Y a eso es a lo que juega.
Hasta que rompa la pelota...