sábado, 9 de septiembre de 2017

Pulso firme y mano dura con los traidores.


Lo que está pasando en Cataluña exige la intervención inmediata del Estado de Derecho, que es el garante de la Democracia.
No nos dejemos engañar. La urna no vale más que la ley. Es fácil de entender: lo mismo que no se puede votar el exterminio de los antisistema, no se puede votar la independencia de una comunidad autónoma española.
Y tristemente hay que recordar otra obviedad. Hay dos tipos de sublevaciones: la de los demócratas contra un régimen totalitario y la de los totalitarios contra una democracia.
La insurrectión que comandan Junqueras, Forcadell y Puigdemón es del segundo tipo. Por tanto, no hay que tener ningún complejo a la hora de neutralizarla; de aplastarla.
Los demócratas somos nosotros. Ellos son los sátrapas pesetero-separatistas que intentan imponer un proceso de secesión ilegal enarbolando urnas tramposas.

domingo, 27 de agosto de 2017

sábado, 26 de agosto de 2017

¿Miedo? No. ¡Pánico!

 

Aunque, bien pensado, a quien deberíais tenerle verdadero miedo es al bizco gordo y al puigmierdón...

viernes, 18 de agosto de 2017

O ellos o nosotros. No hay más.

De todas las reacciones  que he conocido ante el atentado de Barcelona esta, de Rosa Díez de UPYD, es la más lúcida de todas. Lástima que la pusilánime Europa confíe, otra vez, en su habitual arma de destrucción masiva: El minuto de silencio.

"Aunque el sinvergüenza de Otegi haya aprovechado este atentado para declararse "preocupado" y mostrar solidaridad con el conjunto de "los Països Catalans" (hay que ser miserable), estas víctimas que ahora nos ha dejado el terrorismo yihadista no difieren sustancialmente de las que nos dejaron los compañeros de Otegi en el atentado de Hipercor. Ambos atentados obedecen al mismo objetivo: destruir la democracia. En ambos las víctimas son aleatorias; a los terroristas no les importan sus nombres, su edad, su condición... Porque ETA en Hipercor y el ISIS en las Ramblas no las asesinaron por su trayectoria, por lo que piensan, por lo que hacen. La muerte de todas ellas no es para los terroristas sino un mero instrumento para generar temor entre la población e intentar doblegarnos.
No, llorar no es suficiente. Apelar a la unidad, tampoco es suficiente, porque primero hemos de decidir para qué queremos unirnos. Y no es cierto que, a día de hoy, eso esté tan claro. 

La unidad de los demócratas solo puede tener un objetivo: derrotar al terrorismo. Derrotar, no es comprender; derrotar, no es dialogar; derrotar es acabar con ellos"

Y, añado yo, los primeros a los que hay que exterminar es a esa extrema izquierda liberticida que se manifiesta de esta forma:


domingo, 13 de agosto de 2017

Alegoría del futuro de NeoZP Sánchez.

Érase una vez una pecera en la que vivían plácidamente Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Alberto Garzón  haciendo planes para cuando triunfara su retrosueño de volver al Frente Popular de la II República... Todo eran risas, caricias y buen rollo hasta que Pedro S., alias NeoZP, planteó que habría que ir decidiendo quien sería el presidente de la III República. Sin perder la sonrisa y en medio segundo, Pablo le dió la respuesta:


Y así es como Albertito, que se creía primer plato, pasó a ser, aterrorizado... postre.